Mostrando entradas con la etiqueta Medios de comunicación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Medios de comunicación. Mostrar todas las entradas
1

Revolución Ciudadana


México ha entrado a una pendiente de violencia, crisis económica, política y ética. El país se derrumba ante nuestros ojos y los políticos en el poder solamente están interesados en elecciones y debates estériles en reformas que no solucionan nada. Vivimos un tiempo en que los fundamentos que dieron origen a esta nación han sido socavados por oscuros intereses que miran más al provecho personal, de grupo o facciones que al bien colectivo. Nuestra incipiente democracia ha terminado por sucumbir ante la sangre de miles de mártires, ciudadanos sin más, que son los verdaderas víctimas de la peor administración pública de los últimos años.

Se nos prometió trabajo, seguridad, paz, un país en que cada mexicano sin importar su condición social, género o ideología pudiera desarrollarse plenamente. ¿Qué hemos recibido a cambio? Millones de mexicanos en situación de pobreza, miles de ciudadanos masacrados en una guerra estéril que ha terminado por instalarse en lo cotidiano. Desempleo generalizado. Jóvenes a los que se les quita el derecho al a educación y a un futuro digno. Derechos humanos violentados con la complacencia de las autoridades. Instituciones públicas coligadas con lo más nefasto del oscurantismo ideológico y político.

Lo más lamentable de esta situación es que en el ánimo de la gente se percibe esta sensación de desarraigo. De saber que vivimos en un país que ya no nos pertenece. Un país manejado desde las grandes cúpulas que deciden los destinos de millones de ciudadanos. De un gobierno que hace oídos sordos a las demandas ciudadanas y vive inmerso en una farsa fabricada que intenta a toda costa hacer pasar como la verdad. Mientras los políticos reciben sueldos vergonzosos, gozan de privilegios e impunidad, el México real vive dolorosamente. Duele ver que millones de mexicanos apenas y si tienen algo que llevarse a la boca mientras nuestros políticos dilapidan cínicamente el erario público. El desencanto va ganando terreno y hoy los mexicanos ya no sueñan con un país con el cual identificarse.

Cuando este país surgió como nación independiente sus ideales eran la justicia, la igualdad y el derecho a vivir sin limitaciones o coerciones de ningún tipo. Nuestra guerra de reforma y nuestra revolución sentaron las bases para el laicismo, la república democrática y el poder del pueblo sobre la soberanía nacional. Hoy la democracia es una farsa y el poder del pueblo consagrado en nuestra constitución es letra muerta.

¿Cómo creer en una democracia en donde los puestos públicos son decididos por estructuras partidistas? ¿Cómo creer en una política en donde el dispendio de recursos públicos es la carta fuerte para comprar conciencias y votos? ¿Cómo creer a un gobierno que se lanza a una guerra sin importarle que la mayoría de las bajas provengan de la población civil? ¿Cómo creer en un ejército que supuestamente está para protegernos y es el principal violador de garantías y derechos humanos? ¿Cómo creer que existe estado de derecho si la impunidad protege a los que se amparan a la sombra del poder? ¿Cómo creer en unas leyes que son discrecionales y no sirven para hacer justicia? ¿Cómo creer en políticos enfrascados en puestos públicos sin importarles los genuinos intereses de la nación? ¿Cómo creer en una patria que es manipulada en contra del ciudadano?

La democracia en nuestro país no existe. Esta república no existe, porque solamente funciona para unos pocos. Si democracia es el poder del pueblo que protege y cuida sus propios interés a través de sus representantes, ésta es inexistente porque los intereses del pueblo son los últimos en tomarse en cuenta en las grandes decisiones políticas. Si una república es el espacio en el cual se da la convivencia social con paz y seguridad y respeto, esta no existe porque cada día el mexicano vive con la zozobra de su propia seguridad, atemorizado con la violencia generalizada y hastíado de la corrupción que carcome nuestro sistema de justicia. Si patria es el espacio imaginario mediante el cual un individuo se identifica con otros a través de sus costumbres y símbolos, esta tampoco existe porque el sentido de pérdida y de no pertenencia ha terminado por ser más fuerte que cualquier símbolo.

Este gobierno ha matado nuestros sueños, mata a nuestros ciudadanos, a nuestros jóvenes, a nuestras mujeres, a nuestros trabajadores. Lo mejor de nuestra nación es aplastado por un estado de cosas en el que el gobierno en el poder se muestra como incompetente y principal factor de este declive desastroso.

¿Si ya no es posible creer en nada, si hemos perdido nuestro país, nuestra nación, nuestra democracia y nuestra patria, que nos queda por hacer? ¿De dónde retomar algo de esperanza? La historia nos enseña que es el pueblo organizado en lucha quien hace los grandes cambios y sólo él puede lograr fundar bajo nuevos fundamentos la república y la democracia. Si ellos nos han arrebatado todo, todavía contamos con nosotros mismos. Si ellos hacen oídos sordos a nuestra demandas entonces gritemos hasta que nos escuchen. Solamente los ciudadanos podemos revertir este proceso de podredumbre que ha contaminado a todas las instituciones.

Nosotros los ciudadanos debemos y podemos hacernos escuchar. Si de aquél lado se han cerrado las puertas, de este lado debemos abrir nuevas. Si de ese lado reina el cinismo, la corrupción, la impunidad y el fracaso, de este lado demostremos que está la razón, la verdad y el ánimo por hacer las cosas bien. Si de ese lado su interés es el poder, el dinero y el privilegio, de este lado demostremos que nuestro interés es la república, la democracia y la patria. Si ellos no han podido conducir este país, que nos lo dejen a nosotros.

Esto no es por unos ni para unos cuantos. Es por todos. Ciudadanos somos todos y todos vivimos bajo el yugo de esta crisis que nos afecta por igual. Más allá de ideologías y de partidos políticos lo central es recuperar nuestra democracia. Erigirla con nuevos fundamentos renovados porque sólo así en una democracia real, efectiva y transparente todas las ideologías y todas las tendencias políticas pueden hacer valer su voz. En la actualidad izquierda, derecha, arriba y abajo no dicen nada. Solamente la voz del ciudadano comprometido puede decirles algo no a ellos, sino a nosotros mismos y las próximas generaciones. Si el poder ciudadano no actúa ahora estamos condenando nuestro futuro y el de quienes nos van a suceder. Condenamos a nuestros jóvenes y nuestros hijos a vivir en un país que no es suyo. Un país dominando por la corrupción y la violencia, la anarquía y la guerra.

Es momento de que tomemos las riendas de este país que nos han negado por muchos años. De volverle a dar un sentido a la palabra nación. Lo que no hagamos ahora se lo estamos dejando a ellos y a la postre sucederá el suicidio colectivo: un país sin ciudadanos, una nación sin nadie que se identifique con ella, una democracia convertida en negocio privado.

Es por ello que ante la crisis que vivimos declaramos la revolución ciudadana. No una revolución de armas ni disparos. Una revolución de conciencias activas. De la resistencia civil ante el poder que se niega a escucharnos. Esta revolución es de ciudadanos para ciudadanos. Una revolución civil que toma como sus banderas la razón, la justicia y la verdad y busca restaurar los principios de la democracia y la república, el estado de derecho y el respeto a los derechos humanos. Como ciudadanos todos tienen cabida en esta revolución porque es derecho y deber de todos los ciudadanos el incorporarse activamente en la transformación del país.

Lo llamamos una revolución porque queremos revertir el orden existente. No es posible reformar lo que ya no sirve, lo caduco, lo que se alimenta de la exclusión y la muerte. Es una revolución para reconstituir al país desde abajo, tomando en cuenta a sus hombres y sus mujeres, sus jóvenes, niños y sus ancianos. Trabajadores, estudiantes, políticos, empresarios, intelectuales, todos aquellos ciudadanos que ambicionen que este país mejore. Aquellos que están cansados de estrellarse contra la pared del autoritarismo y la cerrazón y piensan que merecen un país mejor que heredar a sus hijos. Debemos pasar de las lamentaciones y las quejas a las acciones. Descubrir esa gran verdad: que una democracia y una nación solamente son posibles cuando sus ciudadanos velan, cuidan y luchan por ellas.

Esta revolución no es pasiva, es activa. Cansados de discursos y promesas nos proponemos rescatar el poder y devolverlo a quien pertenece: a nosotros. Gritamos un enérgico ¡ya basta! y nos movilizamos para que nuestra rabia estalle en un amplio movimiento que enarbole todas las cusas y los credos, las ideologías y formas de vida. Nunca como ahora se hace necesario escuchar nuestra sabiduría popular que nos dice que es posible construir un mundo donde quepan todos los mundos.

Esta revolución quiere el poder para devolvérselo al pueblo, a la república y sus ciudadanos y por ello convocamos a quien aspira a un país mejor a sumarse a esta revolución ciudadana. A esos inconformes, rabiosos, desesperados, les decimos que aquí encontrarán otros ciudadanos listos para luchar. Listos para tomar en nuestras manos al país. La política debe subordinarse al sentir del pueblo, no el pueblo al sentir de la política. Esta revolución empieza ahora y se alimenta de tus propuestas.

0

CFE: las mentiras de los medios y el gobierno.



Vía Twitter nos hemos enterado de la gran cantidad de apagones que han sufrido los usuarios de la desaparecida Luz y Fuerza del Centro (LyFC) y que desde el 11 de octubre del año pasado, debido al decreto de extinción de la compañía por parte de Felipe Calderón, han tenido que vérselas con la ineficiencia que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha mostrado ante la desatención en el suministro de luz. Su imposibilidad de poder atender el vasto campo de usuarios que estaban bajo el control de LyFC es entendible si tomamos en cuenta que las zonas que cubría aquélla resultan ser de las más pobladas del país. Muchos de los técnicos de la CFE no cuentan ni con la experiencia ni la capacitación indispensable con la que sí contaban los trabajadores de la compañía extinguida. Las notas esparcidas en internet hablando de las muertes accidentadas de trabajadores de la CFE, las quejas contantes por apagones en colonias enteras a veces por días, las críticas y enojos ante la nula atención recibida en los teléfonos de atención ciudadana, son cosas que los medios callan y ocultan. En cambio, en radio, televisión y cine somos bombardeados constantemente por spots que buscan convencernos que la extinción de LyFC es lo mejor que pudo haberle pasado al país. Que nos ahorramos mucho dinero que esos flojos malgastaban. Que la empresa que la suple tiene reconocimiento internacional y sus usuarios gozarán de los beneficios de una compañía de primer mundo.

Como todo lo que ha transcurrido en estos tres años de gobierno de Calderón, el país del panismo gobernante solamente existe en la televisión y los espacios publicitarios. La realidad virtual construida desde los despachos de los mercadólogos y publicistas ha terminado por volverse la realidad real, si cabe usar la expresión. Todas las anomalías y los casos que contradicen ese mundo artificial confeccionado con efectismo publicitario son soslayados y ocultados. Apenas este jueves 14 de enero el periodista Ciro Gómez Leyva escribía en su columna en el diario Milenio perlas como las siguientes: “… la CFE entró al rescate y garantizó la continuidad del servicio eléctrico a más de 6 millones de clientes en Hidalgo, Puebla, Morelos, Estado de México y Distrito Federal. […] una empresa pública mexicana que en vez de lloriquear, culpar y hacer recuento de las insuficiencias, se puso a trabajar en serio”. Cuando uno lee este tipo de declaraciones no puede dejar de lamentar cómo un periodista ha dejado de serlo para volverse un simple lector de guiones distribuidos desde la oficina de la presidencia; un puro monólogo perverso que ni ve ni oye ni mucho menos le interesa investigar, como es labor ética de cualquier periodista que se digne en llamarse tal.

Cualquier dato real debe ser verificado aun en sus detalles más simples. En ocasiones basta tomarse la molestia de tomar un pequeño muestreo de lo que se intenta interpretar para obtener un juicio, si no verdadero en absoluto, por lo menos crítico y confiable. Apegarse a simples cifras oficiales expedidas por el gobierno ni es muestra ni es hecho absoluto para llegar a ofrecer juicios contundentes. Al contrario, es apenas el inicio del batallar de cualquier investigador, más para un periodista que tiene una responsabilidad social ante quien lo escucha, ve o lee.

El filósofo Karl Popper es conocido por diseñar una metodología científica conocida como “falsacionismo”, de acuerdo con ésta la consistencia de una afirmación –científica o verificativa- puede ser considerada aceptada si no es posible de ser falseada con un contra ejemplo. Es decir, que si cualquier proposición –como todas las golondrinas son blancas- no puede ser refutada con un contra ejemplo –alguna golondrina es negra- entonces ese juicio o proposición tiene un alto grado de veracidad.

Apoyándonos en la metodología popperiana vamos a utilizar un contra ejemplo para refutar las aseveraciones de Ciro Gómez Leyva y toda la camarilla de coristas del gobierno que lanzan loas a la extinción de LyFC pero se niegan a ver todos los problemas que han surgido a raíz de esa decisión ya a todas luces de corte político más que de reducción de costos como nos lo han querido vender.

Pues bien, ayer a medio día la colonia en la que vivo sufrió un apagón de casi cuatro horas debido a que se cambió alambrado y se repararon transformadores que estaban en mal funcionamiento. La colonia se encuentra ubicada en un populoso municipio del Estado de México. Lo más lógico es pensar que fue la CFE quien realizó los trabajos al tomar las responsabilidades dejadas por LyFC en esta zona. Pero, la sorpresa es que no fue la CFE la que realizó los trabajos de mantenimiento, sino una compañía privada de nombre “Servicios Integrales en Energía”, SERINE, por sus siglas. A continuación unas fotografías que logré tomar de los trabajos realizados.
















Como se podrá observar, los trabajadores no portan uniforme de la CFE. Cuentan con el equipo necesario para realizar su labor pero no son de la compañía de la CFE. Las camionetas que se distinguen pertenecen igualmente a esta empresa privada especializada en estos trabajos. Si consultamos la página de la empresa http://www.serineconstructora.com/ leemos que su servicio está concentrado en el estado de Yucatán. Su oficina matriz está ubicada en Mérida. A partir de este sencillo caso vienen las preguntas lógicas: ¿Si la CFE puede y ha logrado dar cobertura del servicio eléctrico en las zonas antes reguladas por LyFC, entonces por qué se están contratando empresas privadas para hacer labores de mantenimiento? ¿Si el argumento es que LyFC y el SME resultaban demasiado caros para el erario público, como es que se gasta en empresas privadas para hacer un trabajo que compete al Estado? ¿Cuánto está gastando el gobierno en estos servicios? ¿Por qué no se informa a la población de estas contrataciones?

Uno puede imaginarse el gasto que representa trasladar personal y vehículos desde un estado como Yucatán hasta el Estado de México; aparte los cobros por los servicios prestados. Si el gobierno usó de pretexto el supuesto dispendio de LyFC se contradice al apoyarse ahora en empresas privadas. Y el argumento de que eso es entendible por la enorme carga de trabajo que tiene que hacerse responsable la CFE solamente robustece la tesis de que la extinción de LyFC es un craso error que genera más gastos que los que supuestamente se iban a ahorrar. ¿Para qué eliminas una empresa pública por ineficiente si te vas a apoyar en otra de igual tesitura y aparte vas a gastar en apoyo privado? ¿No salió más caro el caldo que las albóndigas?

Con este sencillo contra ejemplo que pongo a consideración pública es más que suficiente para refutar el triunfalismo de Ciro Gómez Leyva y para poner en evidencia el verdadero trasfondo político que está detrás de todo el asunto del SME. Si el gobierno y los medios en verdad quieren convencernos de lo contrario que nos den el contra ejemplo, que dejen de hacer todo lo que refuta en los hechos lo que son incapaces de sostener en los discursos y los spots televisivos.
.

0

"Primero me llamaron payaso, ahora soy un pensador peligroso".


Slavoj Zizek es un inusual filósofo con pasados de moda e inflexibles puntos de vista de izquierda. También ama los clásicos hollywoodenses. El académico de 59 años ha escrito más de 30 libros con temas tan diversos como Alfred Hitchcock, Lenin y el 9/11. Autoproclamado leninista, el pensador eslovaco cree que “el comunismo triunfará”. En su primer visita a la India en esta semana, Zizek habla acerca del capitalismo global Gandhi, Bollywood y budismo.






Ud se llama así mismo leninista, pero los medios occidentales lo llaman “rock star” y uno de los “hermanos Marx”. ¿Cómo reacciona ante tales etiquetas?

Con resignada melancolía. Ellos han intentado decir que soy interesante y provocativo, pero que no soy serio. Para ellos soy un mosco que molesta y provoca pero el cual no debería ser tomado con seriedad. Aunque, últimamente, han estado presentándome como alguien más teatral. En los últimos dos años el tono ha cambiado. Primero, donde ellos decían que era un bromista al estilo de los “hermanos Marx”, ahora dicen que soy el más peligroso filósofo de Occidente. A mí no me preocupa.

Tampoco se preocupa cuando afirma que glorifica la violencia política.

En un sentido abstracto yo me opongo a la violencia. Pero nadie está actualmente contra la violencia. Mire a los budistas. Ellos te dicen que no debes de matar, pero entonces tienen todas las excepciones. Durante los años 40’ uno de los grandes filósofos zen escribió artículos justificando la invasión japonesa de China, pero también dando consejos de cómo la iluminación budista te permite matar sin culpa.

¿Cómo puede despachar el budismo tan fácil? Es la religión con más rápido crecimiento en el mundo.

En Occidente, el budismo es la predominante nueva ideología. Las cosas son tan inestables y confusas que con una especulación puedes perder millones de dólares en un minuto. El único que puede explicar esto es el budismo el cual te dice que todo es una apariencia. Eso explica por qué el Dalai Lama es tan popular en Hollywood.

Ud ha sido también crítico de Gandhi. Lo ha llamado violento. ¿Por qué?

Es crucial para ver la violencia que es hecha repetidamente para mantener las cosas como son. En ese sentido, Gandhi fue más violento que Hitler.

Bastante gente encontraría ridículo el imaginar que Gandhi fue mucho más violento que Hitler. ¿Es ud serio cuando afirma tal cosa?

Si. Aunque Gandhi no apoyó el asesinato, sus acciones ayudaron a que los imperialistas británicos permanecieran en la India por mucho tiempo. Esto es algo que Hitler nunca buscó. Gandhi no hizo nada por detener el modo en que el imperio británico funcionaba aquí. Para mí, eso es un problema.

Yo creo que ud no tiene respeto por Gandhi, el cual es una gran figura en este continente.

Respeto eso. Pero yo no lo respeto a él por sus métodos pacifistas, vegetarianismo, etc. No me interesa eso. Pero Gandhi de algún modo logró llevar a cabo su principal actitud con un espíritu pragmático. Es muy difícil mantener un balance. Pero, de nuevo, siento que Ambedkar fue mucho mejor que Gandhi. Mi sentencia favorita de Ambedkar es “sin casta, sin parias”. Estoy a favor del radical enfoque de Ambedkar sobre la cuestión de las castas.

En su nuevo libro “First as Tragedy, Then a Farce” ha analizado la reciente crisis financiera. ¿Ve esto como una oportunidad para la izquierda?

No les creo a mis amigos izquierdistas quienes dicen que es una maravillosa oportunidad para la izquierda. Esa es la tragedia de la izquierda. Puede haber cientos de protestas contra el capitalismo global, pero no una propuesta alternativa. Una gran mayoría de los izquierdistas todavía quieren un capitalismo global con rostro humano.

Usted es un filósofo de izquierda que ama a los clásico Hollywoodenses. ¿No ve una contradicción en eso?

Hollywood es ambiguo pero esto es análisis de valor. Los productos de Hollywood son los mejores indicadores sobre dónde nos estamos moviendo en nuestra ideología colectiva. Si miras a la realidad ésta es confusa, pero en Hollywood tú consigues la versión destilada de la realidad. Al mismo tiempo, en la marginalidad de Hollywood tú encuentras directores tales como Robert Altman y Woody Allen. Si ignoras a Hollywood terminas por copiar lo peor de Hollywood.

Parece ignorar a Bollywood.

Es por lo que estoy aquí. Es caótico y demasiado colorido para nosotros, pero me gusta esta experiencia. Es un tipo de narrativa diferente. Es como la pintura medieval en donde no puedes hacer una distinción entre primer plano y fondo. Me gusta incluso el falso Bollywood como Slumdog Millionaire. Primero me resistí a la película, pero me gustó cómo presenta la brutalidad de la vida. Esto es algo inimaginable en Occidente. Es una historia feliz no obstante los restos de realidad. En Occidente, una buena historia feliz no puede ser combinada con la brutal realidad social.

¿No vino sólo a ver películas de Bollywood, verdad?

No, estoy aquí para estudiar cómo el sistema moderno como la industria IT in Bangalore, y el tradicional modo de vida coexisten en medio de las contradicciones de la globalización. Tengo más esperanzas en la India que en China. En China somos testigos del nacimiento del capitalismo autoritario. Eso es bastante escabroso.

*Entrevista publicada originalmente en India Times.

*Traducción: Marcos Acevedo.

0

La pornografía de la espectacularidad mediática


Con la reciente cobertura de la epidemia de influenza, los medios de comunicación se han dado un gran festín informativo, logrando revelar la sustancia que los acompaña en la llamada sociedad de la información. De entrada, el término sociedad de información se refiere a una situación histórica en donde son los medios de comunicación de masas (periódicos, radio, televisión, internet, etc.) quienes ofrecen al ciudadano los canales para situarse en el día a día de su época. Informarse es tomar conciencia de los hechos relevantes que han sucedido en el diario acontecer y en donde el individuo queda integrado como un apéndice más. Atascados por el mundo de las informaciones y las noticias, nos sabemos sujetos en tanto somos partícipes, directa o indirectamente del hecho que se resalta en la nota principal. El ansia de comprenderse históricamente reposa ya no en la comprensión meditada, pausada y razonada de los acontecimientos, sino en la narración rápida, articulada, diseñada y argumentada de los medios de comunicación. Al individuo sólo le queda posicionarse en el devenir de la narración para concientizarse como ser histórico y copartícipe de esos hechos. Para lograr esa integración histórica, la noticia necesariamente tiene que ser espectacular.

En ese sentido, la espectacularidad de las noticias responde a la misma lógica del acto pornográfico. Por lo que la saturación de información que se da en la espectacularidad de la noticia no es otra cosa sino la puesta en escena de un acto pornográfico a gran escala: es la orgía de la comunicación. Pornografía y espectáculo mediático comparten la misma estructura aun cuando sus fines son distintos. Al igual que cualquier escena porno, el sujeto presencia algo prefabricado, elaborado y guionizado. Al contemplador no le queda más que agregarse en la recurrencia de la escena para hacerse coparticipe y lograr el fin de todo el acto: la excitación. En el porno el sujeto se integra a las escenas para ser un actor posicionado desde fuera y con ello lograr esa sensación de co-pertenencia. En la información de las noticias el sujeto se integra igualmente como coparticipe externo para encontrar su lugar en el todo de la situación. Si para el porno el fin es la excitación del sujeto como participante sexual virtual, en el espectáculo informativo es la toma de conciencia de lo histórico del hecho y que fija una posición dentro de esa historicidad de la cual informa. Por eso el espectáculo informativo hace uso de todas las técnicas del del porno.


Así, en una típica escena pornográfica la cámara busca todos los ángulos posibles para mostrar el hecho; nada escapa a su mirada y cada resquicio es encuadrado y mostrado sin ninguna medida; satura el lente con tomas cercanas, engrandece a pantalla completa los órganos sexuales en su frenética fricción. El plano a fullsecreen es el marco en el cual el desarrollo de las acciones cobra un sentido. Los medios de comunicación saturan también de hechos, nos dan todos los ángulos de la noticia, nos ofrecen un recuento puntual y detallado de todo lo involucrado. Magnifica y engrandece lo que pueda causar el shock de la co-pertenencia histórica. De ahí que esa espectacularidad de que están dotados el porno y las noticias produzca a su vez fascinación y rechazo, aceptación y crítica, escándalo o complacencia.


El lado opuesto de lo espectacular está implícito en lo espectacular mismo. Puede mostrarse como crítica, rechazo o censura. Lo censurable de la pornografía no consiste en mostrar el acto sexual en sí desligado de cualquier atavismo o simbolización, sino en magnificar ese específico acto sexual, de dotarlo de un aire de espectacularidad y grandeza que tiende a posicionarlo como lo sexual por excelencia. La espectacularidad en lo porno, y al mismo tiempo su escándalo, consiste en hacer del acto sexual pornográfico el único acto sexual válido y posible. Esto conlleva a la fascinación o al desprecio absoluto, y como correlato focal, la indiferencia. Pero esta indiferencia no es algo neutral, un vacío que pierda contacto con el hecho. Por el contrario, esta indiferencia es el resultado de una sobresaturación: sobresaturación de la fascinación o del desprecio. La indiferencia es un estado psicológico al que tiende indefectiblemente el abuso o la parquedad. Indiferente es aquel que se ha saciado como el que se ha privado.


En el espectáculo informativo la fascinación que ejerce logra su cometido cuando crea la conciencia de la historicidad. Su impacto se mide por la uniformidad en el decir y el hacer de la sociedad informada (por ejemplo: el uso masivo del cubre boca, el hecho de que casi todos conocen los síntomas de la enfermedad o que se hacen bromas e ironías al respecto). Pero esta fascinación crea, al igual que en el porno, su acto de censura cuando al magnificarse se ofrece como la única interpretación histórica posible. Ya no es una variable en el decurso histórico, sino que es la historia misma. Y es cuando emerge también dentro de ella su rechazo, su crítica y su censura como escándalo. Y así como en el porno hay defensores y detractores, en el espectáculo informativo se cuelan las teorías o interpretaciones que cuestiona la validez de su espectacularidad como la historia misma (ejemplo: las teorías conspiracionistas o las críticas del abuso en el manejo de la información).


Pero en ambos casos, tanto en el porno como en el espectáculo informativo, todo tiende a la indiferencia. La misma escena repetida hasta el cansancio, hasta hacernos aprender de memoria todos los pliegues y recovecos de los cuerpos enfrascados en el acto sexual, pierde su atractivo, y es por saturación que se vuelve uno indiferente. Con las noticias, después de habernos fascinado con todos los hechos, después de reencontrarnos y posicionarnos en todos los pliegues de la información ya sea por complacencia –seria o cómica-, o por crítica y censura, perdemos el interés. En el porno la saturación lleva al desvanecimiento sexual, a la pérdida de la libido. En el espectáculo informativo la sobresaturación nos hace aburrirnos de notros mismos al descubrirnos innumerables veces en la misma situación, como verse reflejado en el espejo haciendo siempre el mismo gesto. Cuando la información ya no ofrece nada para nuevas gesticulaciones, terminamos indiferentes. La indiferencia es por tanto un elemento interno y esencial para el buen funcionamiento de lo espectacular, sea en el porno o en las noticias. Sin la indiferencia como fin y punto de partida del acto espectacular lo espectacular mismo no tiene cabida. La espectacularidad y saturación en el porno y la noticia engrandecida arranca de la indiferencia y nos arrastra hacia ella.


Se hace necesario entonces otro acto sexual, con otros actores, otros cuerpos en movimiento para despertar la libido. El atractivo no está en las posiciones o las variantes, de las que se sabe mucho incluso, sino en la apuesta de encontrar esas mismas posiciones ejecutadas por alguien distinto. Al mismo tiempo, descubrirnos en esos otros cuerpos y rostros como un nuevo sujeto sexual renovado y con una novedosa práctica del sexo. Y en el espectáculo informativo pasamos de un hecho magnificado a otro. De una noticia a otra. Lo importante no es la utilización obscena de los hechos, su repetición programática y esquemática, sino el saberse encontrar en una situación distinta, en un momento histórico nuevo. No es lo mismo ser un sujeto histórico co-partícipe de una epidemia, que del desplome de un avión de un secretario de gobierno. En ambos casos, el individuo se descubre distinto, en una forma variada de ser y estar. Es una forma de vivir la historia y ser componente y co-partícipe de ella. Por ello, tiene una gran profundidad aquél cliché que dice: ¿Dónde estabas cuando mataron a Kennedy? Que puede adoptar diversas variantes y articularse con la idiosincrasia de donde se ubique el entramado histórico-social. Para las grandes masas desligadas y simples contempladoras de los hechos trascendentes de la historia, la espectacularidad mediática es la única forma de integrarse en el acto de creación del hecho histórico. Los grupos reducidos de cualquier índole que siempre se han tratado de diferenciar de la masa, por rebote, y porque las masas son la mayoría, terminan por seguir el mismo juego. Aunque es de estos grupos de donde emerge el aspecto negativo y opositor de lo espectacular que nos llevará a la indiferencia.


Así que entre los complacientes y los detractores de la reciente orgía informativa, nos encontramos todos, pues en algún momento a todos nos alcanzará la indiferencia. Y nuevamente nos reencontraremos ante el hecho histórico de moda anunciado con bombo y platillo por las grandes medios de masas. Ahí nos veremos, porque de morbosos y narcisistas todos tenemos un poco.

Nota: imagen hecha por Karry tomada del blog "Licuadora de cómics".


0

El fenómeno Susan Boyle y otros shocks de internet


Y la voz de Susan retumbó por todo el planeta.



El fenómeno de masas más sorprendente de este nuevo siglo se sucedió la semana pasada. No creo que en estos momentos no exista alguien que no haya visto el video de esa regordeta, desgarbada, poco agraciada y humilde mujer que nos hizo llorar, conmovernos, emocionarnos y hacernos reflexionar. Para cuando esto se escribe el número de visitas en Youtube del famoso video había alcanzo la cifra de más de 34 millones, rompiendo así todos los records en internet. Su página de Facebook registra a más de 1 millón de seguidores. En iTunes su interpretación de I Dreamed a Dream, se ha convertido en el número uno en la listas de descarga de Europa.

Y no iba a ser de otro modo, el video de Susan Boyle es como estar viendo una minipelícula de siete minutos al puro estilo hollywoodense: nos muestra a la poco agraciada y, con todo en contra, mujer humilde que logra sobreponerse a la adversidad y triunfar. En el video tenemos comedia, suspenso, drama, emoción, y el momento triunfal en el que la heroina vence toda circunstancia desfaborable para destacar con su propia luminosidad. Ni el mejor guionista de Hollywood hubiera escrito tan excelente libreto. Lo cual me hace recordar esa película de "Nace una estrella", en sus diversas versiones, que sigue un paralelismo con lo que ha pasado con Susan Boyle. Y eso también explica la fascinación que ha despertado esta mujer en USA, porque cumple a cabalidad con el American Dream. Como dijo una reportera de CNN cuando entrevistaba a parte de los jueces: "si nostros tenemos a Obama ustedes (los ingleses) tienen a Susan".

Además ha constituido una revolución mediática que demuestra que el mundo global y la realidad virtual se encuentran indefectiblemente como algo que forma ya parte de la cultura y la sociedad contemporánea. La rápidez de la propagación de la noticia y la suma de apoyos hacia este nuevo descubrimiento músical expone el poderío de la red y de sus usuarios. En esa misma semana Ashton Kutcher conseguía ganar la apuesta que le hiciera al poderoso consorcio de la CNN de Ted Turner: reunir más de un millón de seguidores en Twitter. En la noche que se cerraba la competencia Kutcher subió un video a Youtube festejando su logro junto a la actriz, y actual pareja, Demi Moore, aludiendo al poderio del pueblo respecto al sistema; y en un discurso harto demagogico, defendía el derecho y las inciativas de todas las personas por ejercer su voz e inicitivas particulares para cambiar desde abajo a los grandes consorcios y los llamados poderes fácticos. La pregunta que queda abierta, sin embargo, es si ese poderío en verdad se demotrará en situaciones que afecten la realidad polìtica social y económica de un país, o solamente sirve para ganar apuestas de este tipo.


De igual manera otro video hizo retumbar los cimientos de una empresa en esa misma semana. Dos empleados de Domino's Pizza colgaron en Youtube un video en donde muestran como preparan la comida haciendo todo tipo de asquerosidades. Esto inmediatamente produjo un escándalo a proporciones catastróficas en cuanto los directivos intentaron acallar el hecho y salir con una tibia respuesta. Lo cierto es que la imagen de esta mundial empresa de fast food, se ha visto seriamente dañada. Lo cual ha hecho tomar conciencia a los internautas de por dónde hay que atacar a las grandes marcas.

Pero más allá de la virtiginosidad de la red, es de destacar que la aparición de Susan Boyle muestra varios aspectos que hacen de ella un fenómeno complejo. Los análisis no se han hecho esperar y cientos de periódicos y noticiarios de todo el mundo han puesto su mirada en ella y le han dedicado gran parte de sus espacios. Todo el mundo desea entrevistarla, saber más de ella, y la misma Oprah ya la ha invitado a su famoso programa. Así que detrás de los meros juicios respecto a sus grandes dotes de cantante, hay analistas que ven en ella un fenómenos social, cultural y hasta político, de los cuales me referiré a continuación.

Collete Douglas-Home, columnista de The Herald, escribe que la historia de Susan es una moderna parabola de reprimienda hacia la gente que tiene la tendecia a juzgar a otras basadas en su apariencia física. Liza Schwarzbaum, en un artículo de Entertainment Weekly, declara que la presentación de Susan es una victoria del talento y la habilidad artística en una sociedad obsesionada con el atractivo físico y la presentación. La misma Susan Boyle, a pregunta expresa del diario The Whasington Post, sobre la reacción de la gente antes de que hiciera su interpretación, expresó lo siguiente: "La sociedad moderna es demasiado rápida en juzgar a la gente por su apariencia... no hay mucho que pueda hacer al respecto; esa es la forma en que ellos piensan; es la forma en que ellos son. Pero tal vez esto podría dejarles una lección a ellos, o ser un ejemplo". Después de su presentación, Amanda Holden, la única mujer entre los jueces del programa, dijo al aire: "Estoy bastante conmocionada, porque sabía que todos estaban en contra tuya. Honestamente pienso que todos aquí fuimos unos cínicos, y esta es la más grande llamada de atención que hemos recibido".


Por otra parte, en The Huffington Post, Letty Cottin Pogrebin escribe en su artículo que la actuación de Boyle es un triunfo de lo que ella llama "la mujer entrada en años" sobre la cultura de la juventud y del imperio de las mujeres de mediana edad. Tanya Gold, de The guardian, hace notar la diferencia entre la hostil recepción que tuvo Susan respecto a una más neutral que tuvo Paul Potts en la primera edición del programa. Para ella, esto muestra que en una mujer el talento se liga inmediatamente con un buen aspecto, cosa que no sucede con los hombres, a los cuales no se les exige demasiado atractivo físico.


Muchos incluso consideran, independientemente de las cualidades artísticas de Susan, que todo ha sido prefabricado por el programa para captar más audiencia, ya que la forma en que la presentaron y el evidente rechazo y mofa de los jueces, hacen pensar en un bien elaborado guión que se cumplió perfectamente. Sin embargo, los que hayan visto el video habrán notado que en dos de los jueces (Amanda Holden y Piers Morgan) su reacción al momento de iniciar Susan su presentación es de verdadera sorpresa y shock. En Morgan se manifiesta como pasa de la mofa a la sorpresa, la verguenza y luego la admiración. Tanto así que en una forma de disculparse el mismo Piers Morgan ha publicado un video, otra vez en Youtube, donde hace una invitación pública a Susan de una cena romántica con flores y toda la cosa. Y yendo hasta las antípodas de este fenómeno mediático ya existe una oferta de un millón de dólares para que Susan haga una película porno y pierda su virginidad ante las cámaras.

Sin lugar a dudas, el fenómeno Susan Boyle todavía nos va a dar de que hablar por un buen rato. Su aparición es una fuerte bofetada a toda la cultura de la banalidad y la trivialidad que por años ha cultivado la televisión y el medio del espectáculo. Viene a fragmentar el paradigma tan arraigo de que el talento, o lo que puede ser comercializable en televisión y espectáculo, necesariamente tiene que cumplir con unos cánones prefijados de belleza. Y toda esa retahíla de productores que por años sólo nos han ofrecido toda una caterva de basura de "cantantes" y figuras que sólo exhiben y venden un cuerpo estético y sin talento, creo que empezarán a darse cuenta que la gente se identifica más con personas como Susan.
_